¡Por fin has vuelto!
Miénteme, pero no te vayas. No importa cuán abandonado me tengas, no es motivo suficiente para dejarme ¿Qué no ves qué estoy sufriendo? ¡Toma! Llévate mi foto, nuestra foto; sé que regresarás y volveremos a reír cómo antes.
Pero, ¿Por qué no me ves a lo ojos? ¿Sabes que si te pierdo, me pierdo? Juntos en todo y para todo, cómo solías decirme ¿Recuerdas?
¡Me niego a dejarte ir! Odio tus bromas ¿Sabes? Nunca me han gustado, nunca me gustarán. Anda repite después de mi —ésta fue la última vez que lo hago, sólo quería ver si me amas— Ten, toma mis manos y dímelo al oído. Descubre que no vivo para nada, ni para nadie, más que para ti.
A pesar de tu constantes ausencias, éramos felices, somos felices. No fueron en vano las noches en vela que esperé por ti. Mírate aquí, ahora, a mi lado ¿Lo ves? ¡Has vuelto! Y no me importa lo que los demás digan, ni las semanas interminables que añoré tu regreso. Mares de lágrimas inundaron nuestra habitación, que ahora mismo limpiaré, para que te sientas a gusto. Ahora todo será mejor.
Pasa, nuestro final feliz está esperando por nosotros, disculpa el tiradero pero ¿Y esa maleta? ¿Me traes un regalo por mi espera incondicional? No lo merezco, de hecho soy culpable por haber dudado de ti, y de tu amor hacia mi.
Vayamos a prepararnos algo de cenar y ¡¿Qué haces?! ¡¿Por qué guardas tus cosas?! ¡Deja eso! ¡Déjalo dónde lo tomaste! ¡¿A dónde te lo llevas?! ¡No estoy para que me hagas sufrir más! ¡Escúchame! Bastante daño me cause por ti, ¡Mira! Mira lo que me has hecho ¿No sientes nada al verme sangrar? ¡Necesito que me ames! Al menos muestra un poco de compasión al ver mi cuerpo tendido en el piso, y sin vida. Hace tiempo mi corazón ya no late, pero mi esencia te seguirá a todos lados ¡Llévame en tu maleta! No ocupo mucho espacio, pero no me dejes así.
Yo soy tú…
Eres mi felicidad. Si tu eres feliz, yo también lo soy. El simple hecho de saber qué estás bien, me hace bien. Quiero ser un motivo en tu vida, tu motivo.
Toma mis sonrisas, son tuyas, pero a cambio te pido un rinconcito en tu corazón. Sólo no me ofrezcas ilusiones, que con las vendas que pusiste en mis ojos, las tomaré sin dudarlo.
Si me mientes, te mientes a ti, porque yo soy tú. Te conozco mejor de lo qué tu te conoces. Ocúltate entre la niebla, o dónde creas que nunca te encontraré. Solo no tardes mucho, porque te estaré esperando. No finjas quererme, porque entre más lo hagas, mas me estarás encadenando a ti.
Ayer estaba parado frente al espejo, con una vela entre las manos y fuertemente grité: ¡VOY A VIVIR LA VIDA AL LÍMITE! Y ¡PUM! ¡QUÉ ME APARECE ALICIA VILLARREAL! Bien raro.
Odio cuando peleamos.
Lo nuestro siempre ha sido una constante lucha.Tras cada discusión nos volvemos los más feroces guerreros. Cuando tú estás aquí, me siento atrapado en tus brazos, un ring en el cual siempre salgo herido. Continuamente tomas la delantera, y me golpeas fuertemente con un delicado y sutil beso; en respuesta correspondo tu ataque.
Intentas distintas combinaciones para tratar de hacerme bajar la guardia y como la mejor defensa es el ataque, comienzo defendiéndome con una serie de ganchos de caricias, todo con el único fin de dañar y erizar tu piel.
Mi ataque no tan fallido se ve obligado a retroceder, culpa de un duro contraataque de palabras insensibles de deseo, las cuales merman mi guardia.
En un intercambio miradas lascivas, los dos muy debilitados, esperamos a que el otro haga el primer movimiento. La única manera de salir victorioso de esta batalla, es dar todo de mi mismo.
Como último recurso, para ganar esta contienda, me lanzo contra ti, pero en un hábil movimiento, me recibes con respiraciones entrecortadas y con tu lengua recorriendo mi cuello, con lo que logras noquearme, y llevarme a la lona de tu cuerpo. Una guerra de la que ambos salimos triunfadores.
Léase cuando mas deprimido esté.
Si estoy triste es por culpa de la distancia. La distancia que interpusiste entre mis sentimientos y los tuyos. Me dueles en el pensamiento, y tu recuerdo me daña, tú me dañas. Cegado me tenía la emoción de tu regreso. Era un espejismo. Tus palabras hacia mí, volvieron más secas que antes, pero me dolieron más tus risas fingidas.¡¿Cómo no pude darme cuenta de tus mentiras?!
Me tortura pensar que de mi te burlaste y eso me hace odiarte como no tienes idea. Me es difícil contener las lágrimas. Solo me consuela que…
Reencuentro.
Pude ver en el brillo de tus ojos, lo hermosa que eres. Caí rendido ante la sutileza de tus labios, que combinan con tu existencia. Tus sonrisas son una melodía, y en cada nota me dicen que, el exterior de tu persona es solo un reflejo, víctima de tan grandiosa e infinita belleza interior, que no logras ocultar, ni contener y por lo tanto se ve reflejada en tu exterior. Tienes todas las cualidades para ser la mujer perfecta, la de mis sueños.
Ya extraño lo que aún no somos.
Lejos estoy de poder acariciar tus mejillas con una mirada; reprimidos tengo a mis labios, que esperan por nuestros besos aún no dados; mi piel muere lentamente por falta del elixir que tus abrazos le proporcionan, porque mientras no te tenga a mi lado, no habrán más sonrisas, solo habrán ojos nublados a punto de llover

